sábado

Me escapé, del mundo yéndome al norte pero otro mundo esperaba allá. Yo arrimé siempre disparo a mansalva, pero esa piel fue particular. La hacés bien, aunque te hierva la sangre, te encadenas para no llamar. ¿Cómo haces? conozco todos tus trucos, pero aún así me das que pensar.
Te guardás el orgullo donde nadie pueda dudar de que
lo tenés. Y así vas sin perder el objetivo, pidiendo dos cuando querés tres. Ya estoy bien, ya me ordené en mi desorden, y aquellas voces no me hablan más. Por favor, mentime y dame la espalda, otra vez no quiero patinar. Y me esperarás más de la cuenta y siempre serás él que yo soñé. Y firme yo me encierro que es peor, Amar y Envejecer.